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Cargas Abandonadas: ¿Cómo reaccionar en medio del impacto del coronavirus?

  • 20 Abr, 2020
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La British International Freight Association (BIFA) anticipó como consecuencia del impacto de la pandemia de coronavirus (Covid-19) el aumento de los casos de carga abandonada en los puntos de destino fuera del Reino Unido. Esta situación, también puede darse con las exportaciones salidas de latinoamérica, por lo que resulta conveniente observar las recomendaciones que realiza este organismo ante este problema.

De acuerdo con la organización antes de la presente crisis las razones más comunes para el abandono de carga, se asociaba al desacuerdo comercial entre el que el vendedor y el comprador que llevaba a este último a rechazar el envío en el puerto de destino. También, observaban cambios en la normativa, a menudo introducidos con poca antelación, prohibiendo la importación de ciertos bienes junto con controles reglamentarios que identificaban a los bienes no conformes con prohibición de importar.

Ahora, la razón suele ser que el remitente al ver derrumbar su mercado termina por rechazar la carga, o simplemente ha dejado de comerciar. En cualquiera de los dos escenarios el agente de carga está en una posición difícil, y bajo la «Cláusula Mercantil» es probable que sea perseguido por las líneas navieras por pagos pendientes. Como los cargamentos a menudo se mantienen en el muelle durante varios meses esto puede incluir altas sumas por renta de muelle y demurrage.

Ciertas rutas comerciales o tipos de bienes parecen atraer problemas particulares. Este último es el caso de los desechos plásticos y productos similares que causan problemas debido a que los traders todavía persisten en tratar de ocultar los tipos de plásticos no conformes junto con los productos conformes.

Tratar con cargas abandonadas puede ser difícil y llevar mucho tiempo, las navieras destinan departamentos enteros que se ocupan de esas situaciones. Las cuestiones suelen girar en torno a quién es responsable del alquiler del muelle, los costos de demurrage y la disposición final de la carga.

Una de las consultas más frecuentes que recibe la BIFA es ¿quién es responsable del alquiler del muelle y del demurrage si la carga no se recoge en el puerto de destino? Al respecto el organismo aconsejó durante mucho tiempo a sus miembros que los envíos de FCL monitorearan el arribo, despeje y retiro de los contenedores del muelle. En el contexto actual sugiere además que para los envíos de FCL desde el Reino Unido se hagan esfuerzos para verificar con el agente en el destino/consignatario antes de que el envío sea aceptado para ser exportado al destino.

Incorporando la «Cláusula Comercial» en las condiciones de transporte, las navieras deben contactar a las partes nombradas en el B/L Principal maestro que cree que puede ser identificado como «Comerciante». Si el agente ha reservado el envío poniendo al expedidor en un acuerdo contractual directo con la línea naviera, que reconoce este arreglo mutuo en su formulario de reserva, e-mail o similar, entonces el agente de carga puede haber limitado o deslindado de su responsabilidad. En esos casos, si existe, se puede invocar la cobertura del seguro de responsabilidad civil para cubrir los costos asociados.

Sin embargo, si el expedidor ha contratado directamente con la naviera y aparece como expedidor en el B/L Principal y no como agente, la naviera estará en su derecho de reclamar al agente de carga.

Además, se aconseja como importante que en ambos escenarios incorporar el STC de la BIFA en cualquier contrato con clientes porque esto les dará la base legal, si se siguen correctamente los procedimientos, para ejercer un derecho de retención y vender bienes para recuperar los costos. Al comienzo del proceso es importante obtener una carta de abandono de cualquiera de los dos, expedidor y/o consignatario. También lo es, reunir todos los datos pertinentes documentos relacionados con el envío.

De acuerdo con la experiencia, los costos de la carga abandonada pueden alcanzar a muchas decenas de miles de libras. No es raro que las líneas navieras demanden al agente original por cantidades superiores a 10.000 libras.

La BIFA recomienda actuar rápidamente y contactar a la naviera, ya que a menudo están dispuestos a llegar a un acuerdo comercialmente viable. Al mismo tiempo, es importante contactar a las aseguradoras para revisar alcance de la cobertura proporcionada. También vale la pena recordar que podría ser posible llevar la carga a un lugar más barato que el área de almacenamiento que el muelle, por lo que esta opción debe ser explorada.

Frente a un abandono las tres opciones más comunes son la reexportación de los bienes (que puede incluir la devolución de los mismos al expedidor original), vender los bienes a otra parte, o destruirlas.

Es importante contactar a una parte que tenga conocimientos del tema a nivel local para ayudar a tratar con los bienes abandonados. Cabe señalar que las normas son diferentes según cada país y que el P&I Club del Reino Unido ha publicado una guía que indica como en cada país norma los cargamentos abandonados.

FUENTE: MundoMaritimo.