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China apuesta por mostrar su fortaleza geopolítica y el balance es exitoso

  • 06 May, 2019
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El país firmó acuerdos por US$ 64 mil millones en el segundo foro internacional de “Una Franja, Una Ruta”.

China realizó en los últimos días de abril una demostración de su fortaleza geopolítica que estuvo dirigida a los ciudadanos chinos, pero también al resto de las potencias globales. Fueron 37 los jefes de Estado o de gobierno que asistieron al segundo foro internacional de “Una Franja, Una Ruta”, la iniciativa de política externa emblema del presidente Xi Jinping.

Para las autoridades locales, el balance es exitoso. Los invitados incluyeron al presidente ruso Vladimir Putin, al primer ministro italiano Giuseppe Conte -el primer líder de un país del G7 en apoyar la iniciativa- y el mandatario chileno, Sebastián Piñera. Según cifras entregadas por el propio Xi, se firmaron US$ 64 mil millones en los tres días de evento.

Las imágenes de la televisión estatal mostrando el desfile de autoridades extranjeras evocaron las visitas diplomáticas de la época imperial, pero también transmitieron la imagen de un Estado fuerte, reconocido y respetado por sus vecinos, lo que posiciona aún más a Xi ante sus ciudadanos.

Pero a nivel externo, China muestra su habilidad de construir alianzas al mismo tiempo en que Estados Unidos cede espacio en la esfera internacional y ataca a sus propios socios comerciales.

“El foro de este año envía un mensaje claro: más y más amigos y socios se unirán a la cooperación de la Franja y la Ruta”, dijo Xi a periodistas sin dar detalles. “Estamos comprometidos a apoyar un desarrollo abierto, limpio y verde, y rechazar el proteccionismo”, agregó. En su discurso inaugural, Xi anunció que seguiría reduciendo sus aranceles para aumentar las importaciones, que mantendría su tipo de cambio estable en un nivel razonable y equilibrado, y que abriría más sectores para el ingreso de inversionistas extranjeros.

Cuestionamientos

Sin embargo, el desembolso para nuevos proyectos revela que China seguirá usando la diplomacia de la chequera para ganar aliados, lo que se contradice con su promesa de ser fiscalmente más responsable.

Además, Beijing ha sido criticado porque los términos de financiamiento que impone han dejado a los países endeudados. Tras un año de impasse con Malasia, el gobierno malayo acordó retomar la construcción de una línea férrea sólo cuando China aceptó reducir el costo de la construcción en un tercio y entregar una participación en su operación. Quizás motivado por sacudirse las críticas, Beijing cambió su estrategia de promoción de la iniciativa, a la que ahora llama “Seis Corredores, Seis Caminos”, y que fue lanzada en 2013 como “La nueva ruta de la seda”.

Fuente DF.CL