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Coronavirus frena inversiones de armadores para operar buques más limpios

  • 01 Jul, 2020
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La pandemia de coronavirus (Covid-19) está dando un serio golpe a las inversiones destinadas a reducir las emisiones de los buques. La Asociación de Armadores de la Comunidad Europea (ECSA, por su sigla en inglés), un organismo comercial que agrupa a los propietarios de buques que controlan casi la mitad de la flota mercante mundial de alta mar, afirma que una encuesta realizada por la industria en mayo reveló que tres cuartas partes de sus miembros detendrían o reducirían las inversiones en buques más limpios, según reporta Wall Street Journal .

«Mientras que el 26% de los encuestados piensa que su inversión en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero no se verá afectada por el Covid-19 una vez que la crisis retroceda, el 30% dijo que reduciría las inversiones», indicó la Asociación. «Un 44% sugirió que poner dinero en la descarbonización ya no sería posible».

Los miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI) acordó mejorar la eficiencia del combustible en un 30% para 2025 y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad para 2050 con respecto a los niveles de 2008, esfuerzo que está empezando a restablecer los fundamentos de la forma en que los buques obtienen su energía. Hasta ahora, utilizando un subproducto del petróleo altamente contaminante.

Con la economía y el comercio mundial cuesta abajo este año y las perspectivas de una recuperación profundamente incierta, la prioridad para muchos armadores será permanecer en el negocio, dejando las consideraciones sobre el cambio climático en un segundo plano.

«Tenemos cuatro buques fletados que regresaron en junio y otros dos que volverán en julio», debido a las restricciones del coronavirus, dijo un armador europeo de 14 buques de graneles y carga general. «Todos nos preocupamos por el medio ambiente, pero ahora mismo estoy tratando de persuadir a mis banqueros para que extiendan los reembolsos de los préstamos existentes (…) renovar nuestra flota es impensable», agregó la misma fuente.

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) dijo en un informe de 2018 que el transporte marítimo internacional contribuía aproximadamente al 2,2% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, según un estudio de 2012. La OMI estimó que, a menos que la industria actuara para contener la contaminación, las emisiones aumentarían entre el 50% y el 250% para 2050, dependiendo del crecimiento del comercio.

Altos costos y nuevos combustibles

Los armadores ya han tenido en cuenta los miles de millones de dólares en nuevos costos previstos por la normativa IMO 2020 y que tiene por objeto hacer que unos 60.000 buques de navegación marítima reduzcan drásticamente las emisiones de azufre. Los ejecutivos del sector marítimo dicen que los esfuerzos, incluyendo el cambio a combustible bajo en azufre o la instalación de sistemas de escape que atrapen el azufre (depuradores), costarán alrededor de US$50.000 millones en los próximos cuatro años.

Los buques tienen una vida útil de 25 años, por lo que cualquier nuevo pedido durante la próxima década tendrá que ser para naves con nuevos diseños que utilicen biocombustibles, amoníaco, hidrógeno, baterías u otra forma de combustible para su propulsión.

La producción masiva de nuevos combustibles será un gran desafío, ya que las soluciones propuestas, como el amoníaco, son intensivas en carbono durante su producción, saboteando el propósito de generar aire limpio. El uso de baterías reduciría sustancialmente el espacio de carga, por lo que los crecientes volúmenes comerciales requerirían poner más buques en el agua.

Ioanna Procopiou, directora ejecutiva de la empresa consultora Prominence Maritime, con sede en Grecia, dijo en un seminario web en junio que no hay un camino claro para descarbonizar la industria: «Mucho de lo que se está sugiriendo no es práctico o no está disponible a gran escala, y en muchos casos ni siquiera produce el beneficio ambiental que se pretende», dijo.

El estudio de ECSA dijo que, con la excepción de los tanqueros, los ingresos de varios sectores del transporte marítimo han disminuido hasta un 60% desde que entraron en vigor los cierres destinados a limitar la propagación del Covid-19. Dijo que el 52% de sus miembros están considerando no renovar las flotas.

Línea sin crédito

Cualquier medida para ordenar una nueva generación de buques requerirá una financiación importante, pero los bancos han dejado de invertir en el sector marítimo hasta que la pandemia esté bajo control. «Uno de los resultados menos tranquilizadores que se desprende del informe es la falta de medidas nacionales, regionales o locales puestas en marcha contra los problemas de liquidez o que no son aplicables al sector marítimo. En el caso de que existan medidas, los bancos no ofrecen esas opciones en la práctica; y cuando lo hacen, la carga administrativa y los costos superan los beneficios», aseguró ECSA.

El Secretario General de la OMI, Kitack Lim, ha dicho que el costo para la industria naviera de proteger el medio ambiente «será el mayor de la historia». Sin embargo, con poco dinero, los objetivos de su organización parecen cada vez más difíciles de alcanzar.

FUENTE: MundoMaritimo.cl